Sí, soy un despistado

Hacía mil quinientos años que no me pasaba por aquí, y lo hago para reformular un refrán:

Quien no tenga cabeza, que tenga pies.

Lo cambiaría por:

Quien no tenga cabeza, que tenga dinero.

Y es que cuando te dejas las llaves en casa, lo único que puedes hacer es gastarte una pasta en llamar al cerrajero de turno. El tiempo que me costó encontrar uno por aquí: www.cerrajeros.io es inversamente proporcional al dinero que me costó: 60 euros por abrirme la puerta con un plástico!! Venga ya!!

Así que reitero mi nuevo refrán: quien no tenga cabeza, que tenga dinero